WHATSAPP: +34 93 017 66 66
SÍGUENOS
  • No products in the cart.
Top

Òtín «la madre selva»

Seguramente a muchas personas les parecerá extraño que comencemos el año con este artículo de blog dedicado a Òtín la madre selva. Pero esto se debe a que el 7 de enero es su aniversario y aunque este es uno de los Òrísá que más pasa desapercibido dentro del circulo chamánico de Òrísá porque aparece como inseparable compañera de Odé «el cazador». Ella es un Òrísá independiente, aunque estos dos seres espirituales Odé y Òtín representan la inseparable conjunción arco (mujer) y flecha (hombre) que, aunque muy diferentes se complementan. Este artículo sobre Òtín no solo ayuda a comprender mejor a el Òrísá Odé sino que además es una guía para la comprensión de cómo se complementan los sexos a pesar de ser opuestos.

Sincretismo de Òtín «la madre selva»

Como ya hemos mencionado el 7 de enero es el aniversario de Òtín, esto es por su sincretismo con María Bernarda o Santa Bernardita. Esta mujer católica encarnó todo el concepto de Òtín de forma similar que las reinas indígenas de sudamérica Jurema y Yara. Porque los espíritus de Jurema y Yara más conocida como Maria Lionza o María de la Onza son consideradas encarnaciones de Òtín, el espíritu femenino del monte. Estos dos espíritus desencarnados femeninos tuvieron tal impacto en la cultura sudamericana por sus fuertes características que han sido motivo de culto en la zona de la selva amazónica. Cultos en los que se mezclan ritos y creencias católicas, indígenas y africanas entre otros.

Òtín, manifiesta una espiritualidad cotidiana, carente de estructuras complicadas, natural y basada en la verdad. Ya sea en la tradición de Òrísá o en cultos de espiritismo chamánico de América en ello se conjugan armoniosamente el realismo de la gente de campo y la conciencia de que, por encima de todo, vale la inteligencia de las acciones que se deben cumplir.  Así es que Santa Bernardita representa el arquetipo católico de Òtín, debido a que de la misma manera que las nativas americanas Jurema y Yara ella fue un canal limpio para que por ella pasara toda la fuerza de Òtín, esencia de la arboleda, espíritu de la espesura del monte y de la frondosa floresta.

Odé y Òtín

Òtín es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad, la absorción y el arco. Odé es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad, la penetración y la flecha. Según nuestra tradición, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. A través de las figuras arquetípicas de Odé y Òtín nuestros ancestros nos trasmiten la enseñanza de que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación y movimiento. Nuestros antepasados chamánicos nos transmitieron esto para minimizar desde una perspectiva afectivamente positiva las consecuencias de los desencuentros entre hombres y mujeres.

Estas dos fuerzas, Odé y Òtín, son la fase siguiente después del Òòsá, principio generador de todas las cosas del cual surge todo. La sabiduría ancestral de Òrísá contenida en estas dos figuras arquetípicas también nos enseña que, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se la mira desde otro punto de vista.  En este sentido, la categorización de positivo o negativo sólo lo sería por conveniencia. Por este motivo, aunque este Òrísá tiene un gran prestigio y numerosas personas presentan este arquetipo, en su mayoría se les considera regidos por Odé.

Todos somos influenciados por Odé y Òtín

Estos dos Òrísá conforman un concepto en la naturaleza que trasciende el tiempo y el espacio. Su energía se manifiesta en los bosques cerrados, animales y parques que se conservan, sin contacto con los seres humanos. Debido a esto la comprensión de las figuras arquetípicas de Odé y Òtín, así como la fusión complementaria que existe entre ambos es muy importante para todos nosotros. Porque Odé y Òtín representan la figura arcaica, así como los ambientes antiguos, primitivos y originales. Entornos en los que hombres y mujeres evolucionamos de forma distinta para complementarnos mejor y sobrevivir. Así es que este conocimiento resulta absolutamente necesario para quienes, viviendo en pareja o con deseos de hacerlo, quieren dar y obtener lo máximo de su relación con el sexo opuesto.

Características de Òtín la madre selva

Òtín, la madre selva, habita en bosques vírgenes, así como en las zonas de tierra con mucho verde y sin cultivar. Es el Òrísá femenino responsable de la recolección y fundamental en la actividad masculina de la caza. Òtín está tradicionalmente asociada con la Luna y por lo tanto la noche. Su energía nocturna se manifiesta especialmente en los pájaros de la noche, el mejor momento para la caza. Odé y Òtín conjuntamente con Òsányìn son los guardianes de los secretos del bosque. Ellos son los responsables del ecosistema y los antiguos chamanes decían que Odé y Òtín cazaban los animales para que Òsányìn los estudiara y también le ayudan a realizar hechizos y a recoger las hojas sagradas.

Las herramientas que Òtín utiliza son la lanza, el arco y la flecha, pero además la Kapanga más conocida como honda, una de las armas más antiguas de la humanidad. Así como también bodoque, bolas o boleadoras, instrumento de caza arrojadizo creado por los indígenas sudamericanos. Òtín siempre es representada con una jarra de agua en la cabeza, porque además de ser una guerrera y cazadora también se encarga de las plantaciones. En su representación tiene dos cuernos de búfalo colgando alrededor de su cintura y también utiliza Ìrúkérè (bastoncillo de cola de vaca con el mango envuelto en cuero y decorado con un caracol).

 Origen de Òtín la madre selva

Esta entidad espiritual es considerada hija de Ìyá-nlá la gran madre y de Ìnlé el más antiguo de los cazadores. El cual también poseía el secreto de la medicina primitiva, la cual se transforma en la fuente de sabiduría del médico brujo del panteón Yorùbá. Al igual que su padre Ìnlé, la esencia de Òtín manifiesta un carácter silvestre y conservador. Manteniéndose alejada de la civilización y evitando totalmente los lugares donde la mano del hombre ha contaminado la naturaleza, su dominio. Por consiguiente, se considera que la energía de Òtín no se aventura en granjas u otros lugares donde el hombre ha cultivado la tierra y hay casas construidas.

Òtín, la deidad de la caza, esposa y compañera del Òrísá Odé mas popularmente conocido con el nombre de Òsóssí, con quien vive en el monte. Òtín es un espíritu de la naturaleza que por sus características es considerada la esencia del Amazonas. Donde mejor se conserva su culto es en el cono sur americano. Òtín viven en aguas como Ìyémòjá, Òsún y Èrìnlé y en el bosque con Òsányìn, Ògún y Odé. Ella es parte de un grupo selecto de regentes Òrísá de la abundancia, así como Ìnlé y Òsún Àdókó la gran Ìyá-nlá.

Representación totémica de Òtín la madre selva

Al igual que Òsányìn y Odé, Òtín posee un fuerte vínculo con Àròní, el espíritu del bosque representado totémicamente en el sagrado árbol Ìrókò. Por este motivo esta esencia espiritual no solo se representa en piedra (Otá) como la mayoría de los Òrísá. Sino que también se representa en un muñeco totémico de madera (okó gangan). Ya sea en madera o piedra las representaciones totémicas de Òtín están siempre unidas a Odé abrazados frente a frente en una perfecta fusión arco (mujer) y flecha (hombre). Estas representaciones totémicas son usadas para representar o referirse la dualidad que la filosofía Àsà Òrísá atribuye a todo lo existente en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas.

Arquetipo de Òtín la madre selva

En el caso de que Òtín se dé como Òrísá tutelar (Òrísá de cabeza). Cosa que generalmente se da en mujeres, su perfil es muy femenino así como su rol en la sociedad, siendo buenas amas de casa, madres dedicadas y comprensivas. Para formarnos una idea general del formato psicológico y de la constitución física de las personas que responden a la vibración de Òtín llamados hijos de Òtín, tenemos que pensar en características de los espíritus de las madres de las aguas Naná Bòròkún, Ìyémòjá, pero sobretodo Òsún, es decir, un perfil maternal, aunque superficial, poseyendo un gran gusto por el lujo, la sensualidad, la belleza, el encanto, la elegancia, equilibrando esto con una gran bondad, confianza y sentido común.

Por supuesto también tiene características en común con Odé, es decir, no sueñan mucho, canalizando su energía e intelecto para la decisión correcta en el momento adecuado. Por tanto, es coherente con las amables personas que lidian bien con la realidad material, soñar poco, tener los pies a tierra, en ellas prima la precaución, la objetividad y la seguridad. Sin embargo, hay características de los hijos de Òtín, que no pertenecen a ningún otro Òrísá, ni a Òsún ni a Odé. De hecho, manifiestan el arquetipo de los dos, pero superficialmente. Una de las diferencias más grandes entre los perfiles de Odé y Òtín es que ellas dirían, todo es mejorable (ellos dirían: si funciona, déjalo).

Manifestaciones de Òtín en nuestras vidas

La energía de Òtín la madre selva se manifiesta en la lucha diaria por la supervivencia por lo que le corresponde también el trabajo. Aunque es una deidad que vive al aire libre y está siempre lejos de un hogar organizado y estable. Porque su esencia está en el bosque, cazando los animales que garanticen el sustento de la tribu y por lo tanto se consagra como protectora de los cazadores y la proveedora de la supervivencia eterna. Òtín la madre selva protege tanto al cazador como a la caza, considerándolos miembros de un mismo habitad en el bosque. Ella trasmite en su gran nobleza una sabia lección, que la muerte de unos es el sustento de otros porque todas las vidas están unidas.

Es importante destacar que el espíritu femenino Òtín la madre selva nunca aprueba la matanza sin sentido. Para ella la muerte de los animales deben garantizar comida para el hombre o los rituales de los Òrísá y reverenciar a los ancestros. Por lo tanto ella representa un símbolo de la resistencia y la oposición a la caza furtiva. Su principal responsabilidad en relación con el mundo es garantizar la vida de los animales que se pueden cazar. También se le atribuye poder sobre los cultivos y el ganado ya que la agricultura y la ganadería se introdujeron históricamente después de la caza y la recolección como medio de vida.

¿Deseas saber más de este  y otros temas relacionados con el chamanismo sincrético afro-americano? Ponte en contacto con nosotros.

Abrir chat

User registration

Reset password