LLÁMANOS +34 638 90 80 48
SÍGUENOS
Top

Ìyémòjá “reina del mar”

Ya son muchos los que nos han mencionado que desean saber más sobre Ìyémòjá la reina del mar y dama de los océanos. Para todos ellos traemos este artículo sobre la maternal majestad de los mares, nuestra amada sirena sagrada. Ìyémòjá es la reina del agua salada, gobernante absoluta del hogar. Quien nos recuerda que un hogar es mucho más que una casa, porque ella representa la unión del clan familiar y es la protectora de la familia. En nuestra tradición chamánica de Òrísá es ella quien bendice las cabezas de los bebés en el momento del nacimiento. Sensible y sensual, es la deidad femenina más conocida y adorada en sud-américa. Celebrándose en su honor grandes fiestas en las playas de muchas ciudades.

Sincretismo de Ìyémòjá la dama de los océanos

La luz de Ìyémòjá nos guía hacia el buen camino y la espiritualidad, avivando la Fe en nosotros mismos. Ìyémòjá se sincretiza con Stella Maris de oriente nuestra señora de los navegantes y con la virgen de la candelaria, cuyo día es el 2 de febrero. Es ella la que proporcionará una buena pesca en los mares, facilitando la abundante variedad de alimentos de su reino para el sustento de los seres humanos.  Pero de la misma forma que Odé y Òtín protegen el equilibro natural de los bosques y selvas. Ìyémòjá rige los seres acuáticos y preserva la vida marina, protegiendo tanto a los peses como a los pescadores. Ella controla las mareas es la resaca en la playa y las olas del mar.

Ìyémòjá representa las virtudes maternales, arquetipo representado en María madre de Jesús. Por ello en el sincretismo, no de manera terrenal sino obedeciendo a los arquetipos que operan detrás de esta figura maternal. Se eligió como sincretismo de Ìyémòjá, una de las más antiguas representaciones de María, Stella Maris o Estrella del Mar. Stella Maris es un tradicional apelativo de María la madre de Jesús, la cual no está relacionada con ninguna aparición. Esta representación surge de la necesidad que sienten los pescadores y navegantes de contar con la más alta protección.

“Si los vientos de la tentación surgen, y sois impulsados a las rocas de la tribulación mirad a  Stella Maris, evocad a María. Si sois arrojados a las olas del orgullo, la ambición, la envidia o la rivalidad, mirad a Stella Maris, evocad a María. En caso de que la ira, o la avaricia, y el deseo carnal asalten violentamente a la frágil embarcación de tu alma, mirad a Stella Maris, evocad a María.”

San Bernardo de Claraval  siglo XII

Origen de Ìyémòjá

El nombre de esta entidad proviene del yoruba y es una contracción de las palabras “Ìyéyé – òmò – èjá” que significa “madre cuyos hijos son los peces”. Ìyémòjá, es un espíritu de la naturaleza proveniente de Nigeria en África más precisamente del pueblo de Ègbá. En este lugar es una divinidad tanto de las aguas saladas como de las aguas dulces. Dentro de esta región africana su culto principal se encuentra en Àgbéòkútá y otros pueblos a las orillas del río Ògún. Donde también es conocida por el apelativo de Ìyá Òrí, (Madre de las cabezas), representante del poder progenitor femenino. Porque es la que nos hace nacer, una divinidad que representa la maternidad universal, por lo que se la considera madre del mundo. Ìyémòjá está muy unida al Orisa Òòsà-nlà complementándolo como el principio generador femenino.

En sudamérica su culto fue sometido a nuevas reinterpretaciones que consolidan su asignación como la gran madre de todos los Òrísá. Lo que explica su papel en la génesis como espíritu generador de vida. Así es que la africana Ìyémòjá, hija el espíritu del planeta tierra Odùdúwà y de Òlókún rey del mar (el Neptuno Yoruba). Trascendió ampliamente su cultura original enriqueciendo otros cultos chamánicos. Así es que Ìyémòjá tiene diversas manifestaciones en las cuales recibe además los nombres de Inaè, Janaína, Òlòsún, Odò Ìyá, etc. En Salvador de Bahía en Brasil, se dice que existen siete Ìyémòjá mientras que en rio grande del sur en Brasil, Uruguay y argentina, solo existe una pero que llega por tres caminos.

Ìyémòjá la esencia del clan familiar

Esta fuerza de la naturaleza tiene un papel muy importante en nuestras vidas. Porque es la energía que gobierna nuestras casas, nuestros hogares.  Ìyémòjá es la que da el sentido de familia a las personas que viven bajo el mismo techo. Aquella persona que desee generar sentimiento de amor a sus seres queridos le pide a Ìyémòjá. Porque Ìyémòjá es también la esencia del clan familiar o grupo formado por el padre, la madre y los niños haciéndolos cohesivos. Porque ella rige matrimonios, cumpleaños, las fiestas de bodas y todas las celebraciones familiares. Ìyémòjá es el sentido de uniones y vínculos, ya sea por lazos consanguíneos o no.

Quizás por ser Ìyémòjá la esencia del clan familiar. Ella desarrolló profunda influencia en la cultura popular de toda sudamérica especialmente en las artes plásticas, la música y la literatura. Esta entidad se ha ido consolidando cada vez más en la cultura sudamericana. Lo que provocó que su apariencia allá sido muy influenciada adquiriendo muchos aspectos étnicos del nuevo mundo. Así poco a poco fue convirtiéndose en la Òrísá más sudamericana y un verdadero icono de los ancestros afro-americanos. Esto  se puede ver a través de su representación por varios intelectuales, artistas y el folclore popular que ven en su imagen juntas las tres razas.

Ìyémòjá y la  familiar espiritual

En los Ìlé o Casa de tradición chamánica afro-americana, Ìyémòjá actúa dando sentido al grupo. Porque la comunidad allí reunida transforma los periodos de convivencia en actos familiares. Así Ìyémòjá va proporcionando lazos de hermandad en la gente.  Por supuesto también esta sensación de vínculo se forma entre el chamán y el iniciado, como un vínculo entre padres e hijos. Ìyémòjá nos provoca la necesidad de saber si aquella persona que amamos se encuentra bien. Por este motivo el dolor de la preocupación es una regencia de Ìyémòjá. Fomentando en todos nosotros el amor al prójimo, especialmente en el caso de un familiar, pariente o amigo querido.

Arquetipo de Ìyémòjá

Las características de los que tienen este espíritu de la naturaleza, presentan el siguiente perfil. Debido a que Ìyémòjá o Yemanjá es un Òrísá de la Creación, su hija por lo general tiene un tipo muy maternal. Vibración que cuando está en sintonía armónica transmite, bondad, confianza y sentido común, transformándola en una gran consejera. Generalmente la puerta de su casa siempre está abierta a todos, y le encanta proteger a la gente. Es el arquetipo de esa mujer cariñosa que siempre adopta emocionalmente a los hijos de los demás como si fueran sus propios hijos encargándose de sus temas, sociales, sentimentales, etc.

La fuerza y la determinación son parte de su carácter básico, así como el sentido de la amistad y el compañerismo. Estas son personas que no les gusta vivir solas, sienten un fuerte instinto inconsciente de pertenecer a una tribu y por lo que a menudo se casan o se unen a una pareja en una edad temprana. No aprecian los viajes, por lo general odian hoteles, prefieren casas donde pueden repetir rápidamente los mecanismos y casi ritos que hacen todos los días. Pero no todas son cualidades en el perfil psicológico de  Ìyémòjá. Todos tenemos nuestra sombra esa parte oscura que debemos enfrentar para mejorar. El mayor defecto de los que tienen el perfil psicológico de Ìyémòjá son los celos.

Pasajes de  Ìyémòjá

Ìyémòjá en la diáspora, ha sido sincretizada con las deidades Bantú Ndanda Lunda y Mami Wata. Aunque es más popularmente conocida como doña Janaina (deidad tupi-guarani). Así como también bajo los apelativos de Inaê, Aiucá o María princesa Aioká que en tupi-guarani significa la que tiene una casa lejos o aislada. Siendo este elemento el que más abunda en la tierra en sus diferentes estados (sólido, líquido y gaseoso). Es muy comprensible que Ìyémòjá haya sido uno de los Òrísá más transculturalizados o sincretizados y populares. Porque ella siempre está auxiliando a los necesitados brindándoles un abrazo reconfortante.

Bòsí

Es el camino en que Ìyémòjá se manifiesta como una joven y bella mujer, el nombre Bòsí significa la que viene o la que nos cubre. Ella vive en la orilla del mar y en las rocas grandes que hay en las costas del mar, donde rompen las olas y se genera espuma. Es el camino o pasaje de Ìyémòjá  de las dos aguas, dulce y salada. En la confluencia del río con el mar se encuentra con su hermana Òsún con la cual vive en el agua dulce. Ella también comparte las aguas dulces de cualquier río con Òsún y se la considera dueña del río Ògún en África. Representa la mujer que verdaderamente tiene fe en resolver los problemas, ignorando adversidades, siguiendo la corriente hasta encontrar la fuente del problema. Es la reveladora de lo desconocido y la que resuelve lo imposible.

Dentro de la tradición chamánica afro-americana es muy conocida por curar a los enfermos a base de remedios que solo ella conoce. Se le puede pedir que aleje a los àbíku (espíritus que encarnan en niños pequeños que hacen que mueran jóvenes). Esta es la Ìyémòjá que hizo el océano. Es la Ìyémòjá de las aguas frías, es por ello que sus hijos son más afortunados en los meses de invierno. En sus características se asemeja a su hermana Òsún, ya que es hechicera y bruja, pero se niega a hacer maleficios. Vive en las pocetas o en un manantial dentro del monte que nunca se agota debido a su presencia. Tiene relaciones muy estrechas con Ògún, Odé, Òsányìn y Sònpònnó. De ay su amplio conocimiento de hierbas y medicinas con las que ayuda a los enfermos.

Por su relación con Sònpònnó se dice que es muy misteriosa y también que vive con los Ègún gún. Bòsí es la Ìyémòjá que despierta a los espíritus desencarnados y los atrae con su canto de sirena. Se considera que cuando Ìyémòjá Bòsí trabaja con los Ègún gún, así como con seres que manifiestan las enfermedades que se diseminan en aguas contaminadas.  Lo hace en aguas turbias, cerca de los caños y cloacas que desembocan en el mar. Aunque trabaja en estos lugares vive en las aguas dulces de los ríos o arroyos y también está en las desembocaduras al mar.

Bòmí

Es adulta y ancestral pero no anciana este nombre se traduce como cúbrame, protéjame o protectora. Ìyémòjá Bòmí nació de las aguas oceánicas, para trabajar por la grandeza de los seres de agua y los Òrísá fun-fun. Según la tradición su culto nació en Ègbádò o Ègbá de la costa. Esta Ìyémòjá es la dueña de las aguas del mar y sus tesoros, aunque vive tanto en lo profundo del mar como del río. En donde trabaja por la noche en las costas a la luz de las estrellas. Ìyémòjá  Bòmí es amada, respetada pero también muy  temida.  Por qué se lleva a la gente para el fondo del mar y nunca más suelta sus cuerpos. Para evitar estas tragedias se le hacen ofrendas y así no perecer ahogado cuando se debe viajar por el mar.

Ìyémòjá Bòmí tiene un aire de gran dama y altanero y aunque como antes mencionamos es muy peligrosa, también es muy sabia y voluntariosa. En nuestra tradición se cuenta que es muy buena adivinadora y que sus amarres no se desatan nunca. Esto trajo conflictos que hizo que su relación con Bàbá Òròmílàìyá acabara. Pero Òròmílàìyá siempre acata su palabra, ya que sus predicciones y medicinas siempre fueron efectivas. Su mirada es irresistible, por eso para oír a sus hijos y fieles les da la espalda. Vive en el océano, muy alejada de la orilla, pero también en la espuma del mar, enredada en el limo y en las algas marinas. Representa la expansión y la riqueza del mar por eso se dice que es la más vieja y la más rica de las Ìyémòjá sin contar a Nana Bòròkún.

Como ya mencionamos vive muy alejada de la costa tanto en la superficie del océano, como en las profundidades donde se unen las corrientes marinas. Su característica fundamental es la estabilidad, porque es la calma del mar. Mira a las personas con gran orgullo, por lo cual las mira de reojo.  Muchos dicen que este camino de Ìyémòjá es una expresión de Odùdúwà (el espíritu del planeta tierra). Es con Ìyémòjá Bòmí donde la verdadera corona de Ìyémòjá nace y de ella nacieron todos los Òrísá. Es la dueña de los tesoros que hay en el fondo del océano. Así como también de la fortuna y abundancia de la tierra. Por estos motivos a este camino de Ìyémòjá se le pide para los negocios.

Nana Bòròkún

Es la más vieja de los Òrísá femeninos, a la vez agua y tierra, barro fértil. En nuestra tradición Nana Bòròkún es un camino de Ìyémòjá y es la mayor. Ella vive en las profundidades del océano junto a Òòsá-Olúfón y Ìyémòjá  Bòmí. Pero también en los pantanos de agua dulce y por esto se la relaciona con Òsún àdókó. No debemos olvidar que era la Vodun principal de los Djèjé cuando fueron invadidos por los yorubas, los cuales la sincretizaron. Asimilándola a través de una parábola en la que Òòsà-nlà la desposó. Teniendo hijos con ella, de esta manera se ha podido asimilar a los Vodun légbà como Bàrá lódè, Sònpònnó como Obalúaiyé u Òmòlú y Tìmwá como Òyá.

La transculturización de Nana fue muy forzada, por lo que en los mitos siempre se recuerda su peligrosidad con el sobrenombre de Burúkú. Porque al robar sus ropas para saber su secreto poder ritual con los ègún gún, él está condenado a vestir de mujer por siempre. Como venganza el, la apoda Nana Burúkú que es un sinónimo de truculenta, atroz, cruel, terrorífica, siniestra, etc. Porque según la tradición ella gobierna una dimensión de extrema confusión, espantosa, pavorosa y horrenda. Este lugar describe una condición de la conciencia en que hay una pequeña esperanza por la transformación espiritual. Pero a través de un medio o ambiente muy malo, muy negativo, o muy destructivo que nos obliga un cambio de actitud.

“En nuestra tradición la llamamos Nana Bòròkún que  significa quien nos cubre cuando desencarnamos”.

Características generales de Ìyémòjá

Ìyémòjá presenta un carácter tolerante, representando la aceptación y el afecto de una madre o esposa. Cuenta la tradición que ella ama y protege a los hombres del mar, pero cuando se enamora, se los lleva al mar y los transforma en sus maridos. Ìyémòjá es la reina de las aguas, siendo las aguas saladas una representación. Las aguas saladas simbolizan las lágrimas de una madre que llora porque sufre por sus hijos. Porque ve que la vida la aleja de su hogar, separando sus caminos. Por otro lado las playas de mares y océanos son las entradas a su casa, en donde por lo general reciben los regalos y ofrendas.

En comparación con las otras deidades del panteón afro-americano, Ìyémòjá es una figura extremadamente simple.  Aun así, no se puede negar el hecho de que su popularidad es inmensa, lo que se demuestra en sus celebraciones extremadamente concurridas.  En Brasil, Uruguay y argentina es una tradición muy arraigada y popular. Donde los adeptos entregan todo tipo de ofrendas en el mar, tanto en la fecha específica de su aniversario. En su aniversario son comunes los círculos chamánicos en la playa. En donde se realizan estos rituales, sirviendo a cualquiera que esté interesado.

A pesar de que los preceptos tradicionales le otorgan la función de fecundidad tanto Òsún como Ìyémòjá. Se puede establecer una buena distinción entre estas dos figuras arquetípicas. Aunque Òsún es famosa por sus conflictos amorosos que la ponen en contra de Ìyánsá y Obá).  Estas dos fuerzas de la naturaleza no compiten, de hecho, Ìyémòjá casi no compite con nadie. Cada una domina la maternidad en un momento diferente. Mientras que Ìyémòjá se encarga de las distintas etapas de la gestación y coloca los espíritus en los cuerpos. Por otro lado Òsún se encarga de cuidar a la madre y proteger al niño durante toda su infancia.

Si deseas más información sobre este y otros temas relacionados con la tradición de Òrísá, sesiones de conexión espiritual, saber cuál es tu Òrísá etc. Ponte en contacto con nosotros.

User registration

Reset password