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El Tarot

Aunque sabemos que por lo general la mayoría de las personas saben lo que es el Tarot, hemos visto que no todos conocen la diferencia entre el Tarot y otros tipos de oráculos de cartas o cartomancia. Dentro de los distintos tipos de oráculos o sistemas de comunicación con el inconsciente colectivo, donde se encuentra la memoria de todo lo que ha acontecido desde el inicio de los tiempos y todos los conocimientos del universo, se encuentra la cartomancia.

Esta metodología de descodificación es un oráculo que consiste en interpretar símbolos o figuras pintadas en cartas, las cuales son utilizadas como medio de consulta tanto para conocer hechos del presente, pasado y futuro, así como también para resolver problemas.

El Loco:

Esta carta es la única que, según el modelo de Tarot o su edición, puede estar al principio o al final del mazo ya que le corresponde el número cero. Es la carta más importante porque representa al hombre en su camino evolutivo.

El Mago:

Es la primera carta representando la Iniciativa y centro de acción. Es el principio creador, también nos habla de espiritualidad y como su nombre indica, magia. Magia creadora.

La Sacerdotisa:

Segunda carta, representa las facultades de una bruja anciana y sabia plagada de conocimientos, cosas ocultas, magia.

La Emperatriz:  la carta número tres representa los atributos de una joven mujer con toda la fuerza y energía de su encanto y su poder de fecundidad. La gestación en sí misma, de cualquier cosa.

El Emperador:

Puesto número cuatro lo ocupa una carta que representa el poder y la rigidez como también la fuerza masculina en sus mejores épocas.

El Sumo Sacerdote:

Es la quinta carta también conocido como el Papa, representando toda la sabiduría y experiencia de un hombre mayor. Nos habla de caminos espirituales, de la búsqueda de un maestro que nos guie.

Los Enamorados:

En el número seis encontramos esta carta que, por supuesto representa principalmente el amor en la pareja y la dualidad, hablando también de elecciones, decidir un camino pudiendo ser altamente negativa.

El Carro:

En el séptimo lugar, esta carta dual por excelencia representa movimiento, viajes, cambios que pueden ser o muy positivos o muy negativos.

La Fuerza:

La carta número ocho nos habla de la fuerza interior que domina las bajas pasiones y en su aspecto negativo en muy poderoso.

El Ermitaño:

La novena carta puede simbolizar muchas cosas relacionadas con la búsqueda interior, aunque en su fase negativa puede referirse a enemigos ocultos y aislamiento entre otras cosas.

La Rueda de la Fortuna:

Emplazada en el número diez esta carta es muy representativa marcando cambios positivos y crecimiento, su aspecto negativo es muy suave marcando demoras.

La Justicia:

Ubicada en el número once esta carta representa entre otras cosas el equilibrio a nivel general y la acción de juzgar bien, con lo cual en su aspecto negativo simboliza todo lo contrario.

El Colgado:

Encasillada en el número doce representa entre otras cosas hacer lo correcto, aunque no sea fácil, siendo su aspecto negativo muy fuerte ya que nos transmite agobios y represión.

La Muerte:

Enmarcada en el fatídico número trece esta carta no marca el fin definitivo sino más bien una transformación holística muy positiva, aunque por supuesto también puede ser negativa llevando a la muerte física.

La Templanza:

Esta carta enumerada en el puesto catorce, marca bienestar emocional, equilibrio y calma, tomar las cosas con tranquilidad, pero firmeza absoluta.

El Diablo:

El naipe número quince en su fase positiva marca entre otras cosas, las condicionantes buenas o malas que tiene el destino, pero en la negativa, simboliza todo el mal y la tendencia preferir la ilusión antes que la verdad.

La Torre:

Ubicada en el puesto diez y seis esta carta nos habla de una ruptura abrupta que lleva a pérdidas, no es negativa siempre ya que muchas veces las rupturas son de situaciones malas.

La Estrella:

Está en el número diez y siete representando fundamentalmente lo espiritual, así como la luz que nos guía, la búsqueda.

La Luna:

la carta número diez y ocho entre otras cosas representa los miedos, los conflictos internos, nos habla de nuestra propia sombra, unida a la fuerza psíquica de la luna y toda su poderosa influencia.

El Sol:

El gran astro rey se encuentra en el puesto número diez y nueve simbolizando la recuperación, el renacimiento aplicado a cualquier situación o circunstancia.

El Juicio:

La carta numero veinte entre otras cosas habla de la toma de conciencia o el despertar y sus consecuencias en la vida. Los errores que hemos cometido y que ahora estamos experimentando sus consecuencias lógicas.

El Mundo:

El último de los arcanos mayores representa crecimiento y recompensa por el esfuerzo. El éxito en sí mismo.

El viaje del héroe en el Tarot

Es el recorrido de entendernos como parte del Universo, que comienza en el plano inconsciente, siguiendo luego por el consciente hasta alcanzar finalmente el plano supra consciente, aquel que nos define como parte del todo.

Estos tres Planos o Instancias están formados por los 22 Arcanos Mayores, divididos en tres grupos de siete (el Loco es el Principio y Fin).

El primer grupo nos hace recorrer el sendero desde lo inconsciente, el impulso, el instinto, la aceptación del sistema en el que hemos de crecer, aquellos mandatos familiares y sociales que van moldeando nuestra infancia hasta alcanzar la adolescencia, se inicia con:

Las cartas del Tarot

El Mago (I) cuando tomamos contacto con las herramientas que nos ayudarán a descubrir nuestro Don, comenzamos a conocernos interiormente y entramos en contacto con nuestra Gnosis.

La sacerdotisa (II), manifestando creativamente la energía interior.

La emperatriz (III) que se comienza a dotar de una estructura funcional, buscamos sentar pautas y leyes. La madre que nos cuida y nos protege del exterior.

El emperador (IV). Como complemento de esta visión materialista de la vida conectamos con la primera búsqueda consciente. El padre nos muestra el camino.

El papa (V), y desde allí la encrucijada, dejar la antigua estructura de una vida segura por la búsqueda del verdadero Destino. El papa nos asesora y guía.

Los enamorados (VI), y surge entonces la necesidad de cambiar y comenzar a encontrar nuestra propia individualidad.

El carro (VII). El héroe parte a vivir sus propias aventuras…

La segunda instancia de este camino está dada en nuestro Plano consciente, la búsqueda en sí misma, la necesidad de desarrollar la personalidad, el Ego, el Yo consciente.

Y allí el encuentro con la necesidad de hacer un balance con criterio, de entender nuestro rol en la vida, que comienza con:

La fuerza (XI), entonces, el Ego comienza su camino trascendental, empieza a pensar en el otro más que en sí mismo.

El ermitaño (IX), tomando conciencia de lo efímero de la vida con sus éxitos y fracasos.

La rueda de la fortuna(X), aprendiendo a dominar nuestros instintos primarios mediante la fuerza de voluntad, desterrando el orgullo.

La Justicia (VIII), avanza en un recorrido que nos da la oportunidad de encontrarle el sentido a las vivencias propias, aprendiendo de las experiencias.

El ahorcado (XII), y la muerte de nuestra antigua identidad comienza a darle lugar al nacimiento real del iniciado, nuestra nueva vida.

La muerte (XIII). Comprendemos entonces, que “Cuanto hay detrás y delante de nosotros son nimie­dades en comparación con lo que yace dentro de noso­tros”.

La Templanza (XIV) guía de almas, nos muestra el camino correcto, nos ayuda a encontrar la espiritualidad, a confiar en el poder supremo. Finalmente, el Plano supra consciente, el espiritual, nuestras aspiraciones más elevadas, que comienza con la aparición súbita del Diablo.

Diablo (XV), confrontándonos con nuestros apegos y deseos, representando todo aquello de lo que debemos desprendernos, animándonos a dejar atrás la comodidad y la seguridad para buscar nuevamente el inicio, tirando abajo nuestras ideas ostentosas, destruyendo los muros de seguridad abriéndonos al cambio.

La torre (XVI) que nos permita volvernos vulnerables, auténticos, desnudos ante la vida, guiados por la creencia en algo Superior La estrella.

La estrella(XVII). Y esa vulnerabilidad, como última prueba, puede llegar a hacernos sentir temor ante la decisión de transitar el sendero según las propias creencias. Permitirnos aceptar nuestra parte de sombra.

La luna (XVIII) nos acerca más al Sol.

El sol (XIX), la expresión más pura de nuestra individualidad, el encuentro cara a cara con nuestro propio SER. Ahora debemos preguntarnos en qué hemos cambiado, cómo somos capaces de vernos y ver a los demás, y sentir que somos capaces de dejar atrás nuestra tendencia a juzgar.

El juicio(XX), aprendiendo a ser un todo con el Cosmos, llegando al Principio del nuevo renacer.

(XXI), El Mundo, La Corona del mago. La finalización del viaje con éxito.

Los arcanos menores

En lo que respecta a los 56 arcanos menores, este conjunto de cartas está dividido en 4 grupos que simbolizan: los problemas (espadas) el trabajo (bastos) emociones (copas) dinero (oros).

Cada uno de estos grupos contiene 14 símbolos, divididos en ilustraciones de los números del uno al diez, a los que se suman los personajes de la corte: sota, caballo o caballero, reina y rey.

Los arcanos son en parte proyecciones, desde la psicología, un proceso inconsciente por el cual vemos características en las personas, objetos o sucesos que acontecen en nuestro alrededor.

El Tarot más famoso

Existen muchos estilos en los dibujos debido a que algunos adeptos al Tarot han ido personalizándolo, creando las más diversas versiones. Como es el caso del Tarot de Hanson-Roberts el cual es empleado por la Ìyálòríșá Mónica T’ Òyá, una baraja con un diseño ligeramente medieval que fue dibujada originalmente en lápiz coloreado. Algunos de los seres humanos parecen un poco extraños, pero todos los diseños son muy claros en el contenido de su mensaje a la hora de interpretarlos.

Este estilo de Tarot es a menudo el diseño preferido tanto por novatos como por experimentados Tarotistas por igual. Parece ser que el objetivo principal de la artista María Hanson-Roberts, fue el de proporcionar un diseño estéticamente agradable y fácil de interpretar, el cual es una versión muy fiel del sistema de Rider-Waite-Smith, quizás la versión de Tarot más reconocida en el mundo. Por supuesto también podemos encontrar dibujos más clásicos, pero también muy populares como lo es el del Tarot de Marsella considerado el más antiguo.

Tarotista

La experiencia de muchos años nos ha demostrado que existe una confusión entre vidente y Tarotista, por lo cual hemos decidido comenzar echando luz en el asunto. Debido que, una persona que interpreta el Tarot, no necesariamente tiene que ser vidente, de la misma manera que un vidente no necesita utilizar el Tarot para sus prácticas. A pesar de lo antes mencionado un Tarotista puede ser a la ves vidente, asunto este que ha llevado a la confusión de creer que todos los Tarotistas también son videntes o clarividentes.

Un Tarotista es un intérprete de los arcanos mayores y menores los cuales pueden ser usados para comprender situaciones del pasado presente y futuro de quien los consulte. Estos arcanos mayores y menores nos revelan mensajes del inconsciente el cual los ordena de forma que el Tarotista los pueda descodificar. También a través del dialogo con el inconsciente conectamos con entidades espirituales que ayudan a la Tarotista con su interpretación llevando la a ver más allá de la simple interpretación de símbolos.

Así es como la Ìyálòríșá Mónica T’ Òyá, una Tarotista con más de 15 años de experiencia en Tarot presencial en Barcelona y telefónico. Puede decirte cosas que solamente tú sabes enfocándose en resolver los problemas o situaciones que te están agobiando, dándote una nueva forma de ver muchas más salidas a tus problemas.

Comunícate con ella llamando al 930 17 66 66 o envíale un mensaje pulsando Contacto

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